Más del 85 por ciento de costarricenses invidentes, no tiene estudios universitarios

Más del 85 por ciento de costarricenses invidentes, no tiene estudios universitarios

Si no puedes ver es difícil

que llegues a la universidad

ciegos 8

Por Sussy Villareal Núñez, estudiante de bachillerato en periodismo

Son las dos de la tarde y  yo acabo de abordar el autobús que me llevará de Santa Ana a San José.  Vengo de reportear para un trabajo de la universidad, y mientras pienso en cómo podría estructurarlo, una voz captura mi atención.

“Buenas tardes, disculpen por interrumpirles, sólo les pido unos segundos para ofrecerles este producto.  Mi nombre es Michael y por mi condición de discapacidad visual se me dificulta estudiar en la universidad y conseguir un trabajo…”.

Casos como el de este joven forman parte de las 221 mil personas con algún grado de deficiencia visual de Costa Rica  que no cuentan con estudios universitarios.

Según datos extraídos del último censo, realizado en el 2011 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en el país hay una población total de 254 mil personas en condición de deficiencia para ver.

De ellos, sólo 33 mil, el equivalente a casi un 15 por ciento,  han estudiado en una institución de educación superior, mientras que  221 mil, aproximadamente  el 85 por ciento, no lo han hecho.

Según Lisbeth  Alfaro, directora del Centro de Atención y Servicios para el Estudiante con Discapacidad de la Universidad de Costa Rica (CASED), este fenómeno puede deberse a varios factores.

“El concepto que las familias tengan de ellos influye mucho. Algunos  acuerdan sacarlos de la escuela o el colegio porque piensan que siempre tendrán que trasladarlos y asistirles con la materia, y prefieren que el joven se quede tranquilo en su casa porque piensan que el hecho de que vaya a la universidad es una carga”, indicó Alfaro.

La experta comentó que el factor económico también es determinante a la hora de que las personas invidentes o con algún grado de discapacidad visual decidan qué hacer con su futuro.

“Si vienen de hogares en condición de pobreza, y de zonas rurales, es más difícil que concluyan  sus estudios”, acotó Alfaro.

Alfaro aseguró que, la confianza que la persona ciega tenga en sí misma y su determinación,  juegan un papel de suma importancia, ya que cuanto mayores sean estas, tendrán más empoderamiento para tomar sus propias decisiones.

“Esto depende mucho también de qué tan seguros estén ellos de ellos mismos, pues si saben de qué son capaces, decidirán asumir nuevos retos, conscientes de los riesgos que implican y del beneficio que puedan obtener”.

Rigoberto Téllez es un estudiante de orientación de la Universidad de Costa Rica con una  condición de ceguera total.   Téllez se desempeña bien en todas sus clases y echa mano de la tecnología para presentar sus exámenes y trabajos.

“Ya hice la práctica profesional. En estos años he tenido dificultades, pero esto es lo que me gusta y me quiero graduar para ejercerlo”.

Los que vienen de educación especial en zonas rurales son los  tienen más dificultades.

Lisbeth Alfaro aseguró que quienes vienen de zonas rurales no han recibido una educación especial óptima que les permita terminar el bachillerato e incorporarse a la universidad.

“Hay una maestra de educación especial que los visita, pero no es lo mismo que en el área metropolitana”, comentó la experta.

Para ella, esta situación implica que los jóvenes no tienen el mismo acceso a conocimiento ni a herramientas tecnológicas y hace que deserten más fácilmente de sus estudios.

¿Qué dicen las autoridades?

Se intentó conocer la versión del Instituto de Rehabilitación y Formación Hellen Keller, sin embargo, no respondieron a las consultas realizadas vía telefónica y  por correo electrónico.

Cuando se le comentó sobre este fenómeno a Ethel Cortés, encargada de promoción social del Patronato Nacional de Ciegos (PANACI), ella indicó que la institución gestiona capacitaciones para las personas con discapacidad visual que les permitan generar ingresos.

“Se gestionan capacitaciones en campos en los que la persona pueda desarrollarse y crear su propia empresa.  Debido a la poca preparación académica, es difícil que ingresen a la educación superior y al mercado laboral”, expresó Cortés.

Ese día, después de la intervención de aquel joven, el viaje continuó.

Luego de hacer un recorrido por el autobús, Michael bajó con un poco más de dinero, un poco menos de su mercancía, su bastón y su discurso. Mientras una minoría de la población con ceguera lucha en Costa Rica por hacer una carrera universitaria.

 

2 Comments

on “Más del 85 por ciento de costarricenses invidentes, no tiene estudios universitarios
2 Comments on “Más del 85 por ciento de costarricenses invidentes, no tiene estudios universitarios
  1. El problema no está en las personas con la discapacidad visual, como se expone en la nota. Tampoco es un problema de una mala eduación especial, las personas con discapcidd visual no requieren educación especial. El problema no es de la persona sino de un entorno excluyente, que no es inclusivo para todas las personas. La educación desde el preescolar debe ser inclusiva, es decir, para todas las personas reconociendo las necesidades, intereses y particularidades de todas y todos, así está obligado el Estado costarricense por la Conveción Internacial de Derechos de las Personas con discapacidad, que en Costa Rica se ratificó como la Ley 8661.

  2. Los compañeros y compañeras como Sussy hacen que otras circunstacias para estudiar, queden relegadas. En lo personal ellos me sirven de ejemplo de vida para superarme, dado que a veces me quejo por nimiedades. El espíritu de lucha es esencial en un ser humano.

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