Fiesta para adultos mayores en Casa de Socorro El Buen Samaritano

Cuando la vida canta

 

Los adultos mayores de la Casa de Socorro El Buen Samaritano de Pavas tuvieron un adelanto de la Navidad gracias al esfuerzo de estudiantes y profesores de la facultad de Periodismo de la San Judas.

Los adultos mayores de la Casa de Socorro El Buen Samaritano de Pavas tuvieron un adelanto de la Navidad gracias al esfuerzo de estudiantes y profesores de la facultad de Periodismo de la San Judas.

 

Fotografías de Andrey Araya y Allen Campos.

“A veces lo que necesitamos no es algo material, sino un abrazo, pero un abrazo lleno de cariño”, dice Dinorah Salas, una de las 25 adultas mayores que se han reunido ese sábado 2 de diciembre para festejar la Navidad en la Casa de Socorro El Buen Samaritano.

Sus compañeras asienten mientras lanzan una mirada de afecto, como los abrazos de los que habla doña Dinorah, a los estudiantes y profesores de la Universidad Federada San Judas Tadeo que se han esmerado para construir, en ese pequeño espacio en Lomas del Río de Pavas, una mañana inolvidable.

El tiempo es soleado pero fresco, tan típico de diciembre como el tamal que las festejadas se están comiendo, al igual que las bolsitas con uvas y manzanas dispuestas sobre el mantel blanco de la mesa.

El tamal no podía faltar en una fiesta de navideña.

El tamal no podía faltar en una fiesta de navideña.

 

Un par de semanas antes, el Comité de Extensión y Acción Social de la Facultad de Periodismo y Comunicación de la San Judas, se impuso el reto de realizar esta actividad. Estaban contra reloj, pero los profesores que lo integran: Marta Julia Díez, Gabriela López, Marcela Angulo y Andrey Araya, no solo se dieron a la tarea de organizar esta fiesta, sino también otra para los niños del Centro de Atención Integral Reyner Forever, en San Juan de Pavas, que se llevará a cabo este sábado 9 de diciembre.

Ahora, después de dos rifas, de las donaciones, tanto de estudiantes como de profesores de la Universidad y la generosa ayuda de la empresa de comunicación Milenio, están ahí, llevando y trayendo platitos desechables, sirviendo cafés para acompañar el tamal, acomodando los regalos que más tarde les darán a cada uno.

El estudiante xxx y la profesora Marcela Angulo acomodan las bolsitas de manzanas y uvas que se les obsequió a los adultos mayores.

El estudiante José Vargas y la profesora Marcela Angulo acomodan las bolsitas de manzanas y uvas que se les obsequió a los adultos mayores.

 

Pero no solo hay profesores. Tres estudiantes de Periodismo se hacen presentes para dejar como una mera etiqueta ese viejo asunto de la brecha generacional. Eduardo Cubillo, José Vargas y José Miguel Arce corren, ríen, acomodan, bromean con las festejadas. Son pura energía en movimiento.

Por momentos, toman las riendas de la fiesta y organizan concursos de canto y de baile.

¡Quién se anima con la primera pieza!, grita uno de los jóvenes. Las miradas van y vienen. Como es usual, nadie quiere dar el primer paso. ¡Muchachos, Teresita canta!, dicen varias de ellas mientras señalan hacia el centro de la mesa, donde está Teresita Aguirres, con la sonrisa nerviosa de quien se sabe emboscada.

Teresita Aguirres se animó a cantar "Reloj".

Teresita Aguirres se animó a cantar “Reloj”.

Es cierto, Teresita canta, y lo hace bien. Pero tiene competencia: Isabel Jiménez, quizás la mayor del grupo, toma posesión del improvisado escenario. La contienda se dirime por aplausos a favor de Teresita, pero ambas se llevan un premio; este es un día en el que todos ganan.

Junto a los estudiantes están el fotoperiodista Allen Campos y María José Díez, esta última hermana de la profesora Marta Julia, quienes también quisieron solidarizarse con la realización de la fiesta.

Ahora las risas vienen acompañadas de un enorme queque. María José corta cada pedazo con una simetría que se gana el reconocimiento de todos, incluyendo el de las homenajeadas. Los chistes se intercalan con el recuento de los recuerdos.

Pero aún no termina la fiesta. El anuncio del concurso de baile hizo que todas se desinhibieran más que con el de canto y, lo que estaba planeado como competencia, termina transformándose en una intensa sesión colectiva de salsa y merengue.

Las adultas mayores bailan entre ellas y con los estudiantes y profesores. Todo es un buen pretexto para la alegría.

El baile fue parte de esta celebración adelantada de la Navidad.

El baile fue parte de esta celebración adelantada de la Navidad.

 

Cuando se acerca la hora del final, los estudiantes sacan una bolsa enorme donde están los obsequios para cada uno de las asistentes, e, inclusive para las que no pudieron ir por diferentes motivos.

Los envoltorios van quedando poco a poco sobre la mesa a medida que descubren los regalos. Entonces, Olga Rodríguez se levanta para decir unas palabras en nombre de sus compañeras.

Olga agradeció en nombre de sus compañeras al grupo a los estudiantes y profesores de la San Judas.

Olga Rodríguez agradeció en nombre de sus compañeras al grupo a los estudiantes y profesores de la San Judas.

 

Ahora adopta un aire más serio pero jovial mientras sus dulces ojos azules parecen buscar las palabras apropiadas: “No tenemos cómo agradecerles este momento que nos han regalado. Es algo que apreciamos mucho porque los adultos mayores también somos personas alegres, que necesitamos disfrutar y ser felices. Nosotros entendemos lo que vale la vida”.

A continuación, una muestra fotográfica más amplia de la actividad:

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