Entrevista a Silvia Ulloa, directora de CRHoy.com

La San Judas me enseñó que quien investiga debe cuestionarlo todo

Silvia Ulloa, directora de CRHoy.com.

Sistematizar toda la información del caso fue uno de los mayores retos para Silvia Ulloa, directora de CRHoy.com, y su equipo de trabajo.

 

  • El medio fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez 2017 por su investigación sobre el caso de la importación del cemento chino

 

Por Andrey Araya Rojas

La mañana del pasado 31 de enero, los papeles se invirtieron y serían los periodistas de CRHoy.com los sorprendidos con la última noticia. El ministerio de Cultura y Juventud acababa de anunciar que este medio digital, su directora, Silvia Ulloa, y el periodista Michael Soto, eran los ganadores del Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez 2017, el máximo galardón otorgado en el país a esta disciplina.

El runrún acostumbrado de la sala de redacción se vio alterado por la algarabía del reconocimiento. Organizaron improvisadamente un almuerzo y lo celebraron “con mucha alegría pero con mucha responsabilidad”, afirma Ulloa.

No era para menos. En los meses anteriores, este medio destapó uno de los casos de corrupción más sonados de los últimos tiempos, conocido popularmente como el Cementazo.

“El equipo periodístico mantuvo el dedo sobre el renglón casi de manera solitaria y tratando de aportar nuevos elementos sobre un asunto complejo y controversial que empañó una iniciativa gubernamental positiva como era romper el duopolio del cemento”, consignó el jurado en su veredicto.

“No pensamos que nos lo fuéramos a ganar porque hemos atacado muy duro al gobierno”, dice esta comunicadora graduada de la carrera de Periodismo de la Universidad Federada San Judas Tadeo.

Ulloa acumula más de 20 años de experiencia en distintos medios de comunicación. Trabajó en Grupo Nación como directora de Revistas y en Telenoticias en la Jefatura de Información.

Ella conversó con 4Ojos sobre el proceso de la investigación, los riesgos que asumieron y sus aportes al periodismo de nuestro país.

¿Desde hace cuánto le dan seguimiento a este caso?

Comenzamos desde finales del 2015 con el cambio de la reglamentación técnica para comercializar el cemento, porque nos llamó la atención que un grupo de diputados comenzó a exigir con vehemencia los cambios en la normativa. Entonces aparece este empresario, Juan Carlos Bolaños, a quien nadie conocía y que tenía un enorme capital, y el ministerio de Economía, Industria y Comercio, muy complaciente y diligentemente, cambia el reglamento.

¿En qué momento se dieron cuenta de la verdadera envergadura de lo que estaban investigando?

 A finales del 2016, casi un año después de estar investigando, después de tener un montón de entrevistas en off, de revisar muchísimos documentos, etc. Empezamos a dibujar en la pizarra todas las ramificaciones, abrimos la toma y cuando vimos todo lo que había, Michael y yo no lo podíamos creer; fue un verdadero shock.

Durante varios días, vimos, valoramos, cómo lo publicábamos. Desechamos varios borradores para presentarlo de la manera más objetiva y clara, porque la historia era tan compleja que comprenderla se tornaba muy difícil. Sintetizar todo lo que teníamos en un artículo de 800 palabras era muy complicado.

En una entrevista a otro medio, Michael Soto afirmó que uno de los retos más grandes fue precisamente sistematizar la información ¿Cómo lo lograron?

Hicimos una línea de tiempo de los eventos y documentación que estaban relacionados con el caso. Teníamos muy clara la información porque procuramos empaparnos bien del tema. También fue clave tener claramente identificados a los personajes, comprender el funcionamiento de las juntas directivas de los bancos, de la banca, del mercado del cemento y del reglamento técnico del cemento.

Para uno poder explicar algo, tiene que comprenderlo, conocerlo muy bien. El reto fue estudiar, comprender e hilar la información para poder transmitirla. Teníamos carpetas con toda la información.

Pensamos primeramente en tres reportajes, pero generábamos cada vez más y más, e hicimos más de 600 notas sobre el tema.

¿Hubo presiones externas?

Le preguntamos al ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, por qué el gobierno había consentido que el Banco de Costa Rica financiara específicamente la importación del cemento chino. Nunca nos respondió ni nos concedió una entrevista. Hubo un cruce de más de 20 correos. Cuando el tema explota, el ministro se quita y dice que nunca le preguntamos ni le pedimos una entrevista y comienza a hacer una serie de publicaciones en redes sociales en mi contra. Esa es una forma de presionar.

Además, el presidente no nos ha recibido ni para este ni para ningún otro tema. El ministro de Comunicación nos atacaba también, al igual que algunos diputados oficialistas. Entonces comenzaron a cuestionar el trabajo de mi hermano, Gerardo Ulloa, subgerente del Banco Nacional, y lo llevaron a la comisión legislativa.

El día que los diputados van a Casa Presidencial para la comparecencia del presidente, llega el diputado Javier Cambronero, quien no era parte de la comisión. Dijo que quería que se investigaran otros casos, entre ellos en los que estuvo involucrado Gerardo Ulloa Castro. Yo le dije a Michael: esto es con el fin de amenazarme para que yo me calle.

¿Le pasó por la mente detener la investigación?

Nunca, y eso que recibí amenazas de muerte. Me llamaban de números desconocidos para decirme que no me volvería a levantar, al punto de que actualmente ando custodiada con seguridad.

Por Dios, qué más amenazas que el presidente salga diciendo a los medios que tiene identificados quiénes son, cuando fuimos nosotros quienes pedimos a Casa Presidencial, un miércoles por la noche, que nos diera un detalle de las visitas hechas de tal a tal fecha, las personas que habían llegado y con quién se había reunido el presidente. Un día y medio después, el propio presidente salió en su Facebook defendiendo a Juan Carlos Bolaños y dijo que había medios que querían desprestigiarlo. Esa es una medida de presión, porque sabía  que nosotros íbamos a salir a decir que él se había reunido con Bolaños.

CRHoy.com ha investigado otros casos importantes en el pasado, sin embargo este es el que ha tenido mayor resonancia.

Claro, no es la primera vez que nos metemos en este tipo de investigaciones. Nosotros denunciamos las irregularidades en la refinería con China, por ejemplo. Pero somos un medio muy joven, con apenas seis años de existencia. La credibilidad se construye con el tiempo, y el alcance del medio era mucho menor en ese entonces. La dimensión del caso del cemento fue tan grande y con tantas ramificaciones, que era inevitable que todo el mundo el pusiera atención.

Así que no es nueva para nosotros la investigación en profundidad. Sí fue nuevo investigar durante tanto tiempo hasta llegar a una denuncia tan fuerte. Este ha sido un proceso de maduración del medio, que incluye consolidar su equipo periodístico, lo cual era un paso natural de crecimiento del medio.

¿Qué han aprendido producto de esta investigación?

Hemos aprendido a cuestionarnos todo. Los periodistas nos hemos acostumbrado a que existe un departamento de prensa en las instituciones para mandarles las consultas y que ellos nos envían las respuestas, pero eso no es periodismo. Periodismo es la entrevista persona a persona, investigar antes de ir, repreguntar cuando me quedan dudas. Esto ha reforzado en nosotros esa necesidad de preguntar más, de ir más allá, de seguir investigando y no quedarse contento con la primera respuesta que te dan.

También hemos aprendido que al trabajo en equipo no solo supera nada, porque no podemos hacerlo todo solos. La confianza y el respaldo de los compañeros enriquecen mucho el trabajo. Todos tenemos habilidades y sensibilidades diferentes que se complementan entre sí. El discutir un tema con Michael, y después verlo con Erick Carvajal, o con Erick Murillo, Juan Pablo Arias o con Jimena Soto y hacer un análisis de lo que teníamos, explicárselos más a ellos y que todos hagan sus aportes, hace que las cosas salgan mucho mejor.

Hay medios muy reconocidos a nivel internacional, como el New York Times, el Washington Post, entre otros, que le siguen apostando a la investigación para mantener a sus lectores. ¿Tenemos que cambiar la visión del modelo de negocio?

El modelo de negocio ha cambiado por las nuevas tecnologías, que han modificado la manera en que el público consume la información. Es producto del cambio y de la innovación en la tecnología. Creo que la investigación no solo es importante para el modelo de negocio, es fundamental para el país, para la democracia, la libertad, la lucha contra la corrupción.

¿Cómo se invierte en investigación y seguir siendo sustentable?

No puedo darte la receta pero sí te puedo decir que para nosotros, que somos una redacción pequeña, fue un sacrificio que Michael y yo nos pusiéramos casi a  tiempo completo solo en este tema. Eso significó que el resto de la redacción tenía que sustituirme en funciones del día a día que yo no podía hacer.

Nos daban las 4 de la mañana  llamando a Hong Kong o a China, para verificar e investigar cosas, para entrevistar gente. Teníamos que reunirnos con fuentes que querían conservar el anonimato para no exponerse, entonces teníamos que vernos en algún lugar a horas de la madrugada.

En fin, requirió de parte nuestra mucho esfuerzo para una redacción de 13 periodistas que trabajamos los 365 días del año las 24 horas. La sostenibilidad es un círculo complicado porque si no se es sostenible no se puede invertir en calidad ni en profundidad. Buscar un balance y generar credibilidad es sumamente difícil. Tienes que ganártelo con el tiempo.

¿Qué le ha aportado este caso al periodismo de investigación en el país?

No me atrevería a decir que hemos cambiado el periodismo, pero pienso que demostramos que no se debe menospreciar el trabajo de nadie, venga del medio que venga. Eso nos pasó mucho: menospreciaban la veracidad de la información. Hubo medios que quisieron desacreditarnos diciendo que teníamos intereses en el tema, cuando lo que en realidad había era una investigación seria sobre un caso tan grave de corrupción que provocó allanamientos en la Asamblea Legislativa, en el Poder Ejecutivo, el Ministerio de Hacienda y la Corte Suprema, así como la renuncia del fiscal general y ahora una petición de levantamiento de la inmunidad de Celso Gamboa.

Y le hicimos el favor a este país porque había cosas que estaban muy mal y que nadie las estaba diciendo. Esto siente un precedente para que los periodistas aprendamos a cuestionarnos más las informaciones que publicamos y cómo las publicamos. Y para que la gente que está del lado de la toma de decisiones entienda que no siempre se va a salir con la suya.

¿Qué características debe tener un buen periodista de investigación?

Tiene que leer muchísimo, tiene que informarse. Este tema surgió por la costumbre de seguir todas las tardes las sesiones del plenario. Pero tiene que ir más allá, no quedarse con la superficie de las cosas, cuestionarse toda la información a las que tiene acceso. Es cierto que el olfato periodístico puede traerse, pero también tiene que trabajarse.

Hay periodistas que no ven las noticias, que no entienden cómo funciona la Asamblea Legislativa, la división de poderes. Por eso creo que desde la universidad a los estudiantes se les debe exigir más, generar en ellos un deseo de ir más allá.

¿Eso se cumplió en su paso como estudiante de Periodismo por la San Judas?

Sí, claro, a mí se me exigía mucho y yo me cuestionaba todo. Por otro lado, yo también me exigía a mí misma, ya que trabajaba a tiempo completo y quería ser una buena estudiante. El sacrificio de trabajar, hacer las lecturas y llevar dudas conllevaba mucha exigencia, pero eso me sirvió en mi trabajo como periodista. La universidad me enseñó que uno nunca debe dejar de estudiar, nunca debe dejar de aprender.