Reconocida realizadora británica imparte taller de guión

Del periodismo al cine: el arte de contar una buena historia

Durante dos días, los estudiantes del taller fueron instruidos en los rudimentos de cómo plantear y desarrollar una historia para el cine.

Durante dos días, los estudiantes del taller fueron instruidos en los rudimentos de cómo plantear y desarrollar una historia para el cine. Jacqueline Haigh (al centro y de rosado), se mostró sumamente satisfecha por el rápido progreso de sus alumnos.

 

Por Andrey Araya Rojas

El acto de contar historias es tan viejo como la humanidad, pero hay que aprender a hacerlo bien para que lo que contamos trascienda. Esta podría ser la consigna del taller sobre guión cinematográfico recientemente impartido en nuestra Universidad por la cineasta y guionista británica Jacqueline Haigh.

Durante dos días, mediante Francisco Saco como traductor simultáneo del inglés al español, explicó a los estudiantes de Periodismo y Producción Audiovisual que asistieron al taller, los principios básicos de la narración: cómo crear personajes, desarrollarlos en una historia coherente y atractiva e, inclusive, qué temas pueden resultar más atractivos para vender la idea a un eventual productor.

Jacqueline, además de ser actriz, guionista y directora, cuenta con dos maestrías: una en literatura inglesa, por la Universidad de Oxford; y otra de guión, en el Goldsmith College, de la Universidad de Londres.

La San Judas becó a dos estudiantes destacados de las licenciaturas en Comunicación de Masas y Producción y Realización Audiovisual: Verónica Ramos y Sofía Cruz. Y propició que nuestros profesores, estudiantes y egresados, solo tuvieran que pagar un cincuenta por ciento por el taller.

A Cruz la experiencia le sirvió no solo desde el punto de vista de la técnica narrativa, sino como detonante de ideas.

“Me agradó mucho que en dos días ya tengo una historia en la cual trabajar, aunque todavía debo darle forma. Iba con la idea de  aprender pero sin una historia que contar,  y ya estoy trabajando en una, la cual se debe pulir, claro, pero que, al menos, está bastante clara. Eso es algo que aprendí en este taller: cómo encontrar y desarrollar esa idea por medio de las herramientas impartidas”.

Francisco Saco (al centro) sirvió como traductor en el taller.

Francisco Saco (al centro) sirvió como traductor en el taller.

 

Uno de los atractivos del taller fue precisamente su naturaleza práctica. Además de explicar teóricamente los diferentes géneros cinematográficos, o la estructura clásica de toda historia en tres actos, los estudiantes tenían que ir planteando los personajes de su historia, el argumento, los personajes secundarios, y  desarrollar poco a poco la trama.

“Yo tenía una historia desde hace mucho tiempo y ahora, en este taller, me explicaron muy bien cómo armarla. La profesora ahondó en los géneros, dio muchos ejemplos y recomendó  bibliografía para tener más bases. Ahora quiero hacer el guión y espero que alguien me lo compre algún día”, dijo José Vargas, estudiante del bachillerato en Periodismo y amante del cine que no lo pensó dos veces para inscribirse.

Jacqueline se sintió muy complacida por el compromiso y la seriedad con que los estudiantes asumieron el taller. Para la realizadora británica, periodismo y cine tienen una relación de larga data que se debe seguir fomentando.

“Una buena historia es una buena historia, y no importa si la estás contando para el periódico, para la televisión o para el cine. Es muy común ver películas cuya trama está tomada de una crónica periodística. Muchos guionistas empezaron sus carreras como periodistas, porque el periodista está entrenado para escribir mucho, con fechas límites, y tienen ese don de olfatear lo que es una buena historia”, recalcó Haigh.

Para Francisco Saco, CEO de Screen Projects Central America, empresa que organizó el evento, esta experiencia en la San Judas lo motiva para seguir ofreciendo cursos que vengan a contribuir con una mejora en la calidad del cine costarricense.