Buenas Prácticas en la Investigación Biomédica Clínica

Un curso que amplía las posibilidades del trabajo de investigación

 

Doctor Alejandro Marín, impartiendo el Curso de Buenas Prácticas para la investigación Biomédica Clínica.

Doctor Alejandro Marín, impartiendo el Curso de Buenas Prácticas para la investigación Biomédica Clínica.

 

Texto y fotografías de  Lorna Rojas Montes

 

Como parte de una buena investigación científica se debe tomar en cuenta el planteamiento del problema, buscar la población adecuada, llevar un proceso riguroso y objetivo de observación y recopilación de datos, analizar e interpretar los hallazgos y, no menos importante, tener una comunicación adecuada de los resultados con la comunidad científica y la sociedad.

Estos son puntos medulares que se están impartiendo en el curso de Buenas Prácticas para la Investigación Biomédica Clínica en la Universidad Federada San Judas Tadeo, el cual es auspiciado por la Asociación de Educación Médica Continua de Egresados de la San Judas.

El curso, realizado en tres sesiones, los días 9, 16 y 23 de junio,  es impartido por el doctor Alejandro Marín, docente de la facultad de Medicina y Cirugía e integrante del Comité de Bioética del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica (CMC).

La investigación biomédica busca crear nuevos fármacos para la cura de enfermedades, optimizar su seguridad y efecto en personas, mejorar los métodos de atención, comparar los mecanismos o herramientas utilizadas para definir la mejor opción de tratamiento para el paciente.

El compromiso de la oferta académica, que ha caracterizado a la Universidad, se refuerza con este tipo de cursos, que complementan los contenidos de investigación que se imparten desde el inicio de la carrera de Medicina y Cirugía.

“En los primeros cuatrimestres de la carrera llevamos Métodos y Técnicas de Investigación, y con este curso venimos a repasar conceptos y aprender muchas técnicas nuevas para contar con mejores aptitudes luego de graduarnos”, indica Natalia Ramírez, estudiante de tercer año de Medicina de la San Judas y participante del curso.

Los participantes pusieron en práctica las técnicas de investigación vistas en clase.

Los participantes pusieron en práctica las técnicas de investigación vistas en clase.

 

Dos meses atrás, se impartió un curso de 16 horas enfocado en la investigación biomédica observacional, que enseñó técnicas a los estudiantes para realizar investigaciones por medio de encuestas con pequeñas muestras.

Este nuevo curso consta de 24 horas y se enfoca en investigaciones clínicas más grandes, que involucran a pacientes y que van a requerir de unos 1000 participantes como mínimo.

Inserción en el mercado laboral

Las leyes de investigación biomédica de Costa Rica, así como en otros países, exigen que los estudiantes y profesores lleven un curso de buenas prácticas en investigación clínica, por ende, es requisito para matricular la tesis.

El doctor Marín indica que este curso amplía los criterios del estudiante para enfrentarse a la realización de su tesis, lo habilita para realizar investigaciones médicas de alto nivel y para publicar artículos de investigación; puntos determinantes para abrirse camino en el mercado laboral y optar por una beca en el extranjero.

Por eso es por lo que el curso se plantea como objetivos principales: dar herramientas a los estudiantes de medicina para la investigación observacional y clínica intervencional, estudiar los diferentes tipos e instrumentos, sus alcances, riesgos y registros de casos pasados y basar su conocimiento en los principios de la bioética, los cuales contemplan la protección de los individuos, su integridad y sus derechos humanos.

Nuevas tendencias

Por muchos años, Costa Rica estuvo a la vanguardia de la investigación biomédica, hasta que esta se prohibió por un lapso de seis años, lo que hizo que países como Panamá, Guatemala y El Salvador, nos superaran. A tres años de la reforma de la ley, nuestro país ha retomado investigaciones a paso lento.

Esta situación hizo que muchos profesionales buscaran proyectos fuera del país, por lo que ahora existen requerimientos específicos de recurso humano de calidad que, además, se adapte a las nuevas tendencias en la investigación médica.

Una de las tendencias que se explican en este curso es la Real World Data (Datos de la vida real), los cuales son usados para tomar decisiones sobre medicamentos o procedimientos médicos que se obtienen fuera de los ensayos clínicos aleatorizados. Los datos substraídos son debidamente analizados y estos llevan a la evidencia (Real WorldEvidence).

Como parte de la dinámica del curso, los estudiantes trabajaron en grupo analizando investigaciones previas para debatir conforme al conocimiento adquirido.

Como parte de la dinámica del curso, los estudiantes trabajaron en grupo analizando investigaciones previas para debatir conforme al conocimiento adquirido.

 

Este tipo de investigación es de suma importancia para las grandes compañías farmacéuticas. Se toman datos de la vida real para verificar el comportamiento de los pacientes con ciertos fármacos, conocer las dosis que consumen e, incluso, saber si toman medicamentos de la competencia, de esta manera pueden racionalizar el uso de los recursos y facilitar la colaboración entre la industria y el sector público.

Así se dispone de nuevos datos, como historias clínicas electrónicas y herramientas analíticas sofisticadas para evaluar los costes de las enfermedades, y se puede comparar la efectividad de tratamientos diversos o medir resultados a largo plazo.

Todas las investigaciones que se realizan a nivel mundial están publicadas en la página https://www.clinicaltrials.gov. Ahí se pueden ver a detalle registros históricos y estudios que se realizan actualmente en nuestro país, pues todo estudio clínico debe registrarse ante alguno de los comités éticos y ellos lo reportan al Consejo Nacional de Investigación en Salud CONIS.

El curso de buenas prácticas de investigación biomédica contará con la participación del doctor Jorge Villalobos, coordinador de biomedicina de la Caja Costarricense de Seguro Social, quien dará los procedimientos y requisitos que se deben presentar ante los comités para registrar una investigación biomédica y, al final, se realizará una evaluación a los participantes.

La Universidad ampliará la oferta a los estudiantes de medicina con capacitación virtual. Se espera que este y otros cursos estén disponibles en un futuro cercano, aclaró la doctora María Fernanda Sánchez, presidenta de la Asociación y profesora de la facultad de Medicina.