FIESTAS PATRIAS CON INCLUSIÓN DE LOS ABORÍGENES

La representación de los estudiantes arrojó una mirada crítica sobre los hechos alrededor de la firma del Acta de Independencia.

La representación de los estudiantes arrojó una mirada crítica sobre los hechos alrededor de la firma del Acta de Independencia.

 

“Ahora, quiero preguntarles algo. Hoy, 197 años después de la independencia, ¿de qué nos independizamos? ¿Ha cambiado algo? ¿Cuál es nuestro papel en la Costa Rica del 2018? ¿Cuál es su rol en la historia actual del país?”

Las efusivas palabras de la joven Sofía Bonilla, en representación de mujer indígena, sorprendieron al público que llenó la soda de nuestra Universidad el pasado 14 de setiembre para presenciar la escena de la firma del Acta de Independencia.

Sofía Bonilla dio vida a la voz de los pueblos costarricenses indígenas.

Sofía Bonilla dio vida a la voz de los pueblos costarricenses indígenas.

 

Unos minutos antes, la pequeña obra histórica, montada especialmente para la ocasión, había iniciado con lo que parecía ser un acto como tantos otros que, seguramente, se estarían realizando en otros lugares del país.

Pero con una mirada crítica, los estudiantes de Periodismo, Michelle Jirón, Yiren Altamirano, Sofía Bonilla, Josué Castro, Manfred Mora y Jonathan Barquero, revivieron las discusiones, dudas, inquinas e intereses de la oligarquía, la Iglesia Católica y la élite cafetalera, que terciaron en la declaración de nuestra independencia; es decir, que se alejaron del bucólico retrato que nos pinta la historia oficial.

En el recinto de la soda, los más distraídos alzaron la vista, mientras que los demás se miraron unos a otros con sonrisa cómplice cuando Bonilla interpretó la voz de los pueblos indígenas que, en una proporción de más de un 33%, aún corre por las venas de los costarricenses,  según un estudio de la Universidad de Costa Rica publicado en el 2013.

Los estudiantes se mostraron complacidos con la perspectiva crítica del acto cívico.

Los estudiantes se mostraron complacidos con la perspectiva crítica del acto cívico.

Los profesores Jefferson Porras, que imparte los cursos de Historia de Costa Rica I y II y Métodos y Técnicas de Investigación; Gabriela López, de Teatro; y la coordinadora académica de la facultad de Educación, Monserrat Gatgens, sumaron esfuerzos para hacer de la celebración de las Fiestas Patrias también un espacio para la reflexión.

En el guion, escrito por Porras, quien miraba atento y con emocionaba satisfacción las interpretaciones de los estudiantes, se hizo una fuerte denuncia sobre la situación de los costarricenses indígenas, para quienes la independencia no representó su inclusión igualitaria en la nueva y prometedora nación que estaba surgiendo.

“Antes éramos importantes porque nos explotaban, pero ahora solo nos apartan. La mentira racista de la «Costa Rica blanca» nos convirtió en personas excluidas. Todavía hoy vivimos colonizados, nos imponen su idioma, su religión, su forma de vestir, su economía, su cultura; y ahora su globalización”, terminó Bonilla con una fuerza que conmovió a los docentes y estudiantes que acudieron a la celebración.

Los estudiantes que interpretaron la obra, de izquierda a derecha:

Los estudiantes que interpretaron la obra, de izquierda a derecha: Manfred Mora, Josué Castro, Yiren Altamirano, Jonathan Barquero, Michelle Jirón y Sofía Bonilla.

 

Para el estudiante Benjamín Blanco es importante que la San Judas se aproveche estos ocasiones y se dé espacio a la crítica, y añadió que es importante ser conscientes de problemáticas de injusticias sociales,  como la de los indígenas.

“Me encantó porque siempre es necesaria la formación patriótica, independientemente del nivel académico que tengamos, no solo en la escuela. Hace poco fui de vacaciones a Talamanca. Pude ir al territorio Bribrí y pude observar que de verdad es como un pueblo que no tiene el apoyo ni los recursos del Estado”, dijo Nancy Rojas, estudiante de Educación Preescolar.

Ningún acto cívico está completo sin la presencia de alimentos y bebidas tradicionales, como el agua de sapo y el elote.

Ningún acto cívico está completo sin la presencia de alimentos y bebidas tradicionales, como el agua de sapo y el elote.

 

Mientras el público escuchaba atento la obra, en otro extremo de la soda se iban alistando elotes con mantequilla y los vasos con agua de sapo, bebida tradicional de la zona Atlántica, hecha con jengibre y jugo de limón.

La degustación de estos alimentos sería la excusa perfecta para quedarse un rato más mientras se esperaba que fueran las 6 de la tarde, momento en que se entonó el Himno Nacional como cierre de la actividad.