Clase inaugural 2019 con expresidente Laura Chinchilla

“La incorporación de tecnologías digitales revoluciona la calidad de la democracia”

La clase inaugural de la exmandataria Laura Chinchilla atrajo a más de 100 personas en el auditorio Alicia Vargas Gené.

La clase inaugural de la exmandataria Laura Chinchilla atrajo a más de 100 personas al auditorio Alicia Vargas Gené.

 

 

Por Andrey Araya Rojas

 

“En los países en los que hemos trabajado en políticas para evitar las fake news, nuestros referentes son los periodistas. Son los profesionales que marcan la pauta sobre cómo leer e interpretar la información”, dice la expresidente Laura Chinchilla a un auditorio repleto con más de 100 estudiantes y profesores de todas las carreras de la Universidad Federada San Judas, pero, sobre todo, de Periodismo.

Laura Chinchilla disertó, entre otros temas, sobre el papel de las redes sociales y las tecnologías de la información en el complejo mundo de la política y la comunicación. Foto de César Gutiérrez Fallas, estudiante de Periodismo.

Laura Chinchilla disertó, entre otros temas, sobre el papel de las redes sociales y las tecnologías de la información en el complejo mundo de la política y la comunicación. Foto de César Gutiérrez Fallas, estudiante de Periodismo.

 

Han venido a verla impartir la lección inaugural del primer cuatrimestre del año 2019.

Unos minutos antes, ese martes 19 de febrero, la doctora Helia Betancourt, rectora de la institución, le da la bienvenida a la primera y, hasta el momento, única mujer que ha ocupado la silla presidencial en nuestro país, desde que se consagrara el voto femenino en la Constitución de 1949.

Chinchilla no solo se ha medido como mandataria o ministra de Seguridad, sus facetas más conocidas. También es politóloga, magíster en Políticas Públicas por la Universidad de Georgetown, conferencista internacional e integrante de organismos y foros internacionales que promueven los derechos humanos, la transparencia y la libertad de expresión.

La doctora Helia Betancourt, rectora de la San Judas, presentó a la expresidente. Foto de César Gutiérrez Fallas, estudiante de Periodismo.

La doctora Helia Betancourt, rectora de la San Judas, presentó a la expresidente. Foto de César Gutiérrez Fallas, estudiante de Periodismo.

 

Durante hora y media expondrá cómo las redes sociales han transformado a los medios de comunicación y el ejercicio del periodismo. Planteará cuestionamientos importantes para cualquier profesional, pero especialmente para esos jóvenes comunicadores en formación que la escuchan: ¿cómo inciden las nuevas tecnologías en nuestra idea de democracia? ¿Cuál es el papel de los medios de comunicación en la vorágine informativa actual? ¿Qué sesgos y prejuicios sobre la mujer juegan aún en la arena política?

“Como cualquier invención, los avances en las nuevas tecnologías de la información (TIC) tienen sus riesgos. Estos riesgos se dan desde el momento en que transmitimos información, o cuando nos comunicamos en las redes sociales”, explica la exmandataria.

WhatsApp, por ejemplo, así como ha sido una herramienta muy importante, también se ha convertido en la herramienta principal de desinformación en la campaña de Brasil de octubre del 2018. Esto nos obligó a pensar cómo mitigar los efectos”.

Esta reflexión da paso a una historia particular que ejemplifica los efectos reales de la desinformación y las fake news a las que los medios tienen que enfrentarse casi todos los días: en la India, país que en mayo celebrará sus próximos comicios nacionales y que, el año pasado, fueron linchadas 18 personas debido a rumores difundidos por WhatsApp.

Les habla a estos jóvenes que se están formando como profesionales. Esos mismos jóvenes que deberán enfrentarse a un mundo en el que los valores democráticos se tambalean con los cambios de la posmodernidad al ritmo de un like.

“El negocio de los medios han cambiado. Cualquier ciudadano puede convertirse en fuente de información. Tenemos, por ejemplo, a los influencers, que distorsionan la información”.

Pero no solo les habla de estas tendencias aparentemente devastadoras. También desvela oportunidades que, literalmente, están al alcance de la mano, incluyendo esos celulares que, en ese momento, buena parte de los asistentes están utilizando para tomar fotos y videos de la conferencia, o para compartir, por medio de WhatsApp, comentarios sobre lo que están escuchando.

Ahí mismo, durante el evento, el espacio virtual ha desbordado al físico. Algunos de los que no pudieron encontrar asiento en el auditorio, ahora mismo están viendo en el aula 2, que se habilitó para tal fin, la transmisión de la conferencia por Facebook Live. Otros estudiantes y profesores la observan en el bus, o en el taxi, nos comentarán después.

El aula 2 se habilitó para que seguir la transmisión a través de Facebook Live.

El aula 2 se habilitó para seguir la transmisión a través de Facebook Live.

 

Entonces Chinchilla hace un llamado a los comunicadores para que realicen su trabajo con ética, sin perder de vista que deben ajustarse constantemente a los avances de la tecnología, mientras muchos de los futuros comunicadores presentes en el auditorio asienten con la cabeza, como haciéndose eco de un compromiso con su profesión y consigo mismos.

Oportunidades y retos a un clic

“Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación podemos apostar a modelos de desarrollo más sostenible. Esto nos permite aspirar a más y mejor democracia”, dice Chinchilla, y agrega que la hoja de ruta con la que el mundo se comprometió desde el 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, tienen que ver con la disposición de los países de incorporar las TIC.

“Pero también hablamos de transparencia: que un ciudadano pueda darle seguimiento a los trámites, por ejemplo, o mejorar la recaudación de impuestos o la gestión en las aduanas. También hablamos de accesibilidad: que las personas con discapacidad o las de zonas rurales puedan tener acceso a los servicios públicos. Y de promover la participación ciudadana en formas de democracias más participativas. Llevar el ejercicio de la ciudadanía más allá del acto, un tanto pasivo, aunque importante, que es emitir el voto”.

La expresidente se siente cómoda. La disposición del auditorio, que la separa poco más de un metro de la primera fila, le permite una cercanía que sabe aprovechar para hablarle a su público como a un viejo amigo a cuyo hogar fue invitada no solo para recordar los viejos tiempos sino también los nuevos.

Y para lograrlo se vale de sus anécdotas como consultora internacional. Los nuevos tiempos. tiempos que representan retos, tanto para la ciudadanía como para los medios de comunicación.

La conferencia de Laura Chinchilla contó con la cobertura de Noticias Repretel y AM Prensa.

La conferencia de Laura Chinchilla contó con la cobertura de Noticias Repretel y AM Prensa. Haga clic en la imagen para ver la nota publicada por NR.

 

Recuerda su experiencia como jefa de misiones electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA) durante las campañas de Donald Trump (EE UU) y de Jair Bolsonaro (Brasil).

“Estos procesos a muchos les han dado una pauta de cómo enriquecerse, de crear una industria de la comunicación en la que les aconsejan a los candidatos hacer campaña como Trump o Bolsonaro”.

Esta distorsión de los mensajes que bullen frenéticamente en las redes sociales tiene un efecto directo en el ejercicio de la política, una práctica con la corona cada vez más abollada.

“La política se ha vuelto una mala palabra”, sigue diciendo Chinchilla, en lo que señala como una constatación de un mal que se extiende a lo largo del continente, lo cual enferma a las instituciones, a la clase dirigente y, claro, al pueblo llano.

Cortesía de Laura Chinchilla.

Cortesía de Laura Chinchilla.

 

“Estamos ante una recesión de la democracia. Los últimos estudios de Latinobarómetro dicen que la gente piensa que se gobierna solamente para una élite y no para el pueblo. Los congresos y los partidos políticos son los más desprestigiados, precisamente las dos instituciones más emblemáticas de la democracia representativa”, explica la politóloga.

Prejuicios potenciados

“A pesar de lo que podríamos pensar, las redes sociales han tendido a exacerbar los prejuicios asociados con el sexismo”, sentencia Chinchilla, e ilustra su aseveración con datos elocuentes.

De acuerdo con informes de la UNICEF, del análisis de 22.136 relatos publicados, transmitidos o tuiteados por 2.030 medios de comunicación de 114 países en el año 2015, las mujeres constituyeron únicamente 24% de los sujetos informativos, porcentaje que disminuye a un 16% en las noticias que informan sobre política y gobierno.

La mujer no solo está invisibilizada en la cobertura noticiosa en general, sino también en la noticia política, que  resalta el cómo luce y no lo que dice; que destacan los aspectos emotivos y no los racionales.

“Dada la permanente confusión entre lo que pertenece al mundo real y al virtual, corremos el riesgo de perder la confianza en nuestra habilidad para determinar lo que es real y lo que no en el mundo de la política democrática.”

Y es aquí, en la lucha contra los sesgos y prejuicios, contra la arremetida de noticias falsas que se amplifican a velocidades nunca concebidas, que los periodistas cobran preponderancia, no como poseedores de la verdad absoluta, sino profesionales que le dan valor a la información fidedigna y bien sustentada, a la investigación acuciosa y la confirmación de las fuentes.

Para Chinchilla, la mujer aún sufre una serie de prejuicios que dificulta el avanza en la igualdad de género. Cortesía de Laura Chinchilla.

Para Chinchilla, la mujer aún sufre una serie de prejuicios que dificulta el avanza en la igualdad de género. Cortesía de Laura Chinchilla.

 

“En los países en los que hemos trabajado en políticas para evitar las fake news, nuestros referentes son los periodistas. Es un profesional que marca pautas sobre cómo leer e interpretar la información”, dice Chinchilla, mientras muchos de los futuros comunicadores presentes en el auditorio asienten con la cabeza, como haciéndose eco de un compromiso con su profesión y consigo mismos.

El interés se traduce en preguntas entusiastas e inteligentes, un splín que la misma ex presidente dirige con naturalidad.

Los estudiantes la atizan con inquietudes sobre el avance de la derecha en América Latina, o sobre la posición de la mujer en la política a la luz de los sesgos y prejuicios a los que hizo referencia.

El auditorio promueve así la conversación, un cierre que Chinchilla aprovecha para hacer una última reflexión, con visos más positivos, sobre varios de los temas abordados.

“La incorporación de tecnologías digitales a la política y la gestión pública, con el objetivo de alcanzar el mayor bienestar para el mayor número, constituye una alianza virtuosa capaz de revolucionar la calidad de la democracia”, dice.

También habló con fuerza emancipadora sobre el papel de la mujer en ese camino impredecible, y a veces confuso, pero siempre indispensable para el devenir de los países, que es la política.

“Cuando una mujer se mete en política, esta mujer se transforma. Pero cuando muchas mujeres participan, es la política la que se transforma”.