San Judas sirve de sede del NOS Film Fest

Todos somos diversos

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Por Yiren Altamirano Bolaños, estudiante de Bachillerato en Periodismo

 

“Por naturaleza, todos somos diferentes y la sociedad misma promueve constantemente la diversidad”, dice la doctora Helia Betancourt, rectora de la Universidad Federada San Judas Tadeo, la noche del pasado 23 de mayo, cuando la institución se convirtió en sede del NOS Film Fest, el primer festival cinematográfico de nuestro país creado para motivar la reflexión sobre el tema de la diversidad.

“La San Judas ha desarrollado esta temática de una manera amplia”, recalca la rectora.

Durante el evento, la rectora recalcó el trabajo de la San Judas por apoyar la diversidad desde sus diferentes perspectivas.

Durante el evento, la rectora recalcó el trabajo de la San Judas por apoyar la diversidad desde sus diferentes perspectivas.

 

Porque esta casa de enseñanza ha defendido, y defiende, la diversidad desde varios frentes. Desde el trabajo desarrollado con los costarricenses indígenas, excluidos social, cultural y económicamente; hasta los planes de estudio de las licenciaturas de la facultad de Educación, que cuentan con un énfasis en las necesidades especiales del niño en el aula regular: porque algunas exclusiones se fraguan desde nuestra temprana infancia.

Profesores y estudiantes disfrutan esa noche no solo del plato fuerte, el largometraje “Abrázame como antes”, del cineasta costarricense Jurgen Ureña, protagonizada por las mujeres trans Jimena Franco, Natalia Porras, y el actor Camilo Regueira, película que explora el mundo de la prostitución transgénero en San José. El espectro de la diversidad se ampliaría esa noche con obras nacidas en la San Judas.

Laverne Otárola participó en la producción del reportaje sobre las últimas elecciones presidenciales y facilitó la realización de una de las fechas dell NOS Film Fest en la San Judas.

Laverne Otárola participó en la producción del reportaje sobre las últimas elecciones presidenciales y facilitó la realización de una de las fechas del NOS Film Fest en la San Judas.

 

Estudiantes y graduados de la Universidad presentan dos producciones que fueron originalmente concebidas como proyecto final para graduarse de la Licenciatura en Producción y Realización Audiovisual, y cuya calidad las hizo merecedoras de ser incluidas entre las 40 películas nacionales e internacionales que formaron parte del NOS Film Fest.

Una de ellas es el documental “Jorge y Maritza”, elaborado por las graduadas Beatriz Sánchez, Yendry Mejías y Ana Joseline Mora, que pone la mirada sobre la diversidad más allá del sexo y del género, centrándose en las personas con capacidades especiales.

La obra trata sobre la vida de dos personas heterosexuales y discapacitadas que se enamoran, pero que no son aceptados por la Iglesia Católica para enlazar su relación con la “bendición divina”.

“Me impresionó mucho cómo las autoras tomaron a dos personas con discapacidad y tuvieron la capacidad de convertirlas en protagonistas de una historia que puede ser prácticamente una película de ficción”, dice el magíster Leonardo Roque, director de la Licenciatura en Producción y Realización Audiovisual, mientras los rodajes avanzan en el auditorio.

Pero el abanico de lo humano abarca también lo político, bien lo sabía Aristóteles. El binomio política y derechos humanos sale a relucir con el reportaje “Lucha por Derechos Humanos: Elecciones Costa Rica 2018”, realizado por los estudiantes José Pablo Román, Laverne Otárola y María José Acuña, que expone las opiniones encontradas y la división que hubo en nuestro país durante las pasadas elecciones.

Con un tono desenfadado, este audiovisual muestra todo el proceso que llevó al excandidato presidencial, Fabricio Alvarado, a convertirse en una opción real para ocupar el cargo, así como la polémica que hizo girar la campaña en torno al tema del matrimonio igualitario y los programas de educación para la afectividad y sexualidad integral del Ministerio de Educación Pública (MEP).

“Nos sorprendió el alto nivel de estas producciones, y cómo abordan, con seriedad, los temas que se proponen. Cuando tuve la oportunidad de verlos, no dudé en incluirlos en la parrilla de obras del festival”, dice Gustavo Solís, cineasta costarricense y organizador del evento.

Es Solís quien dirige el conversatorio con el público una vez que se encienden las luces, porque la imagen en movimiento denota no solo sensaciones, sino también inquietudes sobre el mundo reflejado en la pantalla que puede ser, como es quizás el caso de las obras proyectadas, las sombras producidas por ese rayo de luz que nos sobreviene desde la entrada de la caverna y nos hace ver la representación de vidas, que nos parecen ajenas, pero que también son parte nuestra.

De izquierda a derecha: Natalia Porras,

De izquierda a derecha: Natalia Porras, protagonista de “Abrázame como antes”; Gustavo Solís, cineasta organizador del Festival; y Alice Castillo, presidenta de la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual.

 

El cineasta tiene a su lado a Natalia Porras, una de las protagonistas de “Abrázame como antes”, que en el 2010 se convirtió en la primera mujer trans en obtener una cédula que respeta su identidad de género, y a Alice Castillo, presidenta de la Asociación Internacional  de Familias por la Diversidad Sexual.

Los tres responden a los comentarios y preguntas de los estudiantes. Porras toma la batuta del conversatorio y se refiere a todo lo que falta por hacer en un país que se dice respetuoso de los derechos humanos pero que aún le tiene miedo a lo diferente, al que se despega de la tábula rasa con que la sociedad intenta unificar la naturaleza múltiple y diversa del ser humano.

Y al cierre de la noche salen del auditorio todos los que asistieron: esa diversidad de estudiantes y profesores con distintas miradas, con diferentes pieles, orejas, orientaciones sexuales, religiones, narices, nacionalidades, un poco más conscientes de sus diferencias, de esas que nos hacen, precisamente, humanos.