Doctor Rawdy Reales en taller de AMIR sobre electrocardiografía

“Humaniza al estudiante y humanizarás la medicina”

 

El doctor Rawdy Reales aplica una metodología de enseñanza lúdica que facilita a los estudiantes la retención de los conceptos y la interpretación de exámenes, como la electrocardiografía.

El doctor Rawdy Reales (izquierda) aplica una metodología de enseñanza lúdica que facilita a los estudiantes la retención de los conceptos y la interpretación de exámenes, como la electrocardiografía.

 

Por Andrey Araya Rojas

 

“Buenos tardes, ¡pura vida! ¿Cómo están?”, dice el doctor Rawdy Reales, mientras entra por un costado del auditorio y camina de manera relajada hacia la tarima.

Se dirige de manera distendida y amable ante su público, integrado mayormente por estudiantes de Medicina y Cirugía de la San Judas. Ha nombrado el taller “Análisis de Electrocardiograma con algo de lógica”, porque, según afirma, trata de “demostrarle al estudiante que combinando técnicas simples con una serie de conceptos previamente aprendidos durante la carrera, se puede interpretar, de manera muy sencilla, no solo un electrocardiograma, si no cualquier otro examen”.

Este joven médico colombiano, que recientemente terminó su especialidad en Medicina Interna, utiliza, de manera lúdica, ejemplos de la vida cotidiana para desentrañar, ante los futuros médicos, el complejo sistema eléctrico del corazón.

Él es parte del equipo de instructores de la academia AMIR, institución de origen español fundada en el 2006, con el objetivo inicial de preparar a los graduados de medicina de ese país para los exámenes de residencia, pero que en los últimos años se ha expandido a lo largo de Latinoamérica y, actualmente, imparte cursos tanto a profesionales como a estudiantes en distintos ámbitos de las ciencias de la salud.

El taller se enmarca en el convenio de colaboración que la Universidad Federada San Judas Tadeo suscribió en marzo pasado con AMIR Costa Rica.

“Uno de los secretos del aprendizaje en medicina es la repetición”, dice, después de practicar varias veces un juego con los pulgares que les hace más fácil a los estudiantes interpretar las características ondas del ritmo cardíaco que aparecen graficadas en el papel cuadriculado del electrocardiograma.

“Una de las quejas más frecuentes del estudiante de Medicina es que no entiende los temas. Creo que debemos tener claro que, cuando esto sucede, es obligación del docente hacerse comprender. Y es una experiencia muy rica para el profesor, porque el que enseña aprende dos veces”.

En su taller, el boxeo y el fútbol sirven como ejemplos y analogías para enseñar a los estudiantes los males cardíacos y sus posibles tratamientos. “La tercera pelea puede ser el marcapasos”, dice, antes de pasar a hablar del famoso exportero del Real Madrid, Iker Casillas, quien sufrió este año un infarto al miocardio.

Durante el taller, el doctor Reales interactuó permanentemente con los asistentes.

Durante el taller, el doctor Reales interactuó permanentemente con los asistentes.

 

De esta manera, mientras interactúa y bromea con los estudiantes, va profundizando en los conceptos y prácticas que estos necesitan dominar para hacer bien sus diagnósticos, como determinar el eje cardíaco o distinguir con precisión entre un ritmo regular y un ritmo irregular del corazón.

El doctor Daniel Pérez, Director Académico y de Simulación Clínica de la facultad, explica que este tema es fundamental en el proceso formativo del estudiante de medicina, algo en lo que esta escuela tiene puestos sus esfuerzos.

“La electrocardiografía es muy compleja. Uno necesita verla en diferentes momentos de la carrera para irla comprendiendo. Tiene que considerarse en fisiopatología, en medicina interna y también en pacientes quirúrgicos”, profundiza el director.

Para Pérez, esta metodología permite que el estudiante interprete, que sea parte de la exposición, que el conocimiento se solidifique y que pueda llevarlo a la práctica, porque ahora es tan sencillo entenderlo, que ya el estudiante no lo memoriza, sino que lo sabe.

Agrega que la facultad tiene un proyecto académico ambicioso para los siguientes cinco años. Se fortalecerá el enfoque que ya se tiene: formar médicos capaces de atender desde la atención primaria, pero con una alta capacidad resolutiva.

“Queremos que los profesionales de la salud que graduamos sean muy prácticos a la hora de resolver lo que el paciente le presenta, pero entendiendo que este paciente es también una persona participante de una familia o una comunidad”, agrega.


Desde hace cinco años, Reales utiliza las redes sociales para difundir nuevas técnicas de enseñanza en el ámbito de la Medicina. Aquí les mostramos uno de sus videos:



Lucía Salazar es una de las estudiantes que asistió al taller, el cual tuvo dos sesiones, el 29 y 30 de junio.

Para la futura doctora, que está a seis meses de comenzar su internado, una de las fortalezas de la metodología de enseñanza del doctor Reales, es que se explican los conceptos de una manera dinámica, diferente a la que normalmente están acostumbrados.

“Lo hace muy participativo y entretenido. Lo que más me quedó fue la manera en que saca el eje cardíaco, ya que nunca lo había visto de la manera en la que él lo enseñó”.

El doctor Reales considera importantísimo que, a través de sus cursos, los estudiantes aprendan a aprender, que practiquen la medicina con alegría, y que también puedan hacerse explicar más fácilmente no solo ante sus colegas, sino también ante sus pacientes, que constituyen la razón de ser de la profesión.

“Si en el proceso de aprendizaje deshumanizas al estudiante, no puedes humanizar la medicina. Si este ejerce el oficio aburrido, triste, con mal genio, porque aprendió de mala manera, ¿crees que podrá atender bien al paciente? Humaniza al estudiante y humanizarás la medicina”.