Estudiante de Medicina de la San Judas gana segunda mejor nota del IFOM a nivel nacional

Thaimirí Sandí obtuvo la segunda mejor nota entre 181 estudiantes de medicina que realizaron la prueba del IFOM en junio pasado.

Tahimirí Sandí, estudiante de Medicina y Cirugía de la Universidad Federada San Judas Tadeo, obtuvo la segunda mejor nota entre 181 personas que realizaron la prueba del IFOM en junio pasado.

 

Por Andrey Araya Rojas

“Ese día, el 12 de julio pasado, me desperté tempranísimo. Estaba más nerviosa que cuando hice el examen. Todo el mundo me escribía y me llamaba para ver si ya tenía el resultado. Eran las 9 de la mañana y no había recibido ningún mensaje. Hacia el medio día comencé a resignarme…”

El resultado que Tahimirí Sandí, estudiante de Medicina y Cirugía en la Universidad Federada San Judas Tadeo, esperaba con ansias, era el del examen del IFOM, la prueba que todo futuro médico debe pasar para hacer el internado, último requisito de esta carrera.

A mitad de la tarde, recibió en un chat de Whatsapp el padrón con los resultados que recién había publicado en su página el  Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social(Cendeiss), entidad que aplica la prueba.

Al consultar su cédula, no solo descubrió que había pasado. La noticia desbordó por completo sus expectativas.

“La nota mínima es un 43 y vi que me había sacado un 60. Me puse a llorar y abracé a mi hermana. Me fijé de nuevo en la cédula porque no me lo creía. Le escribí al doctor Daniel Pérez, el Director Académico y de Simulación Clínica de la carrera y le pregunté: ¿verdad qué pasé? No solo pasó, me respondió, tengo que decirle que usted es una de las mejores notas a nivel nacional”.

Tahimirí obtuvo la segunda mejor nota del país de entre 181 estudiantes de ocho escuelas de Medicina que se presentaron a la convocatoria de junio.

Tahimirí Sandí ahora ambiciona especializarse en gonecología y obstetricia, de la cual se "enamoró" desde la primera clase de esa materia en la carrera.

Tahimirí Sandí ahora ambiciona especializarse en ginecología y obstetricia, de la cual se «enamoró» desde la primera clase de esa materia en la carrera.

 

Atrás quedaba la primera convocatoria a la que acudió, en el 2018, y que perdió. Ahora, recogía uno de los primeros éxitos de ese camino que comenzó en enero del 2015, cuando matriculó los primeros cursos en la San Judas, haciéndole caso a una decisión que había tomado un año antes, a los 17 años.

“Lo que me apasiona de la medicina es que de alguna manera uno puedo hacer la diferencia, ayudar a la gente no solo con su dolencia, sino dándoles el trato que se merecen”.

Durante la carrera aprendió, además de ese compromiso de brindar una atención integral y humana a sus pacientes, la disciplina de pasar noches y madrugadas enteras estudiando, para después levantarse temprano e ir a clases, pero para esta prueba crucial tuvo que prepararse de manera más intensa.

Al repaso febril de los libros y las largas jornadas estudiando en su casa, se juntaron los numerosos simulacros que tuvo que hacer en los cursos preparativos para la prueba que se impartieron en la universidad.

Así que, en el momento de estar sentada en el auditorio del Cendeiss, sentía una seguridad que a ella misma se le hacía extraña. “La Tahimirí que fue a la primera prueba no era la misma de ahora. Me sentía más confiada en la preparación que tuve. Yo misma me preguntaba si era normal que no tuviera nervios”, dijo, a pesar de que tenía cuatro horas para responder los 160 ítems de la prueba; es decir, un minuto y medio por pregunta.

Ahora centra sus esfuerzos en el internado y, a futuro, en la especialidad de ginecología y obstetricia, área de la que se enamoró desde la primera clase que recibió en la San Judas.