Comunicación política en tiempos de crisis

En tiempos de crisis generalizada, la comunicación política de gobierno se hace más importante y más presente en la ciudadanía. La Maestría en Comunicación Política es el único posgrado de carrera universitaria en el país y ayuda a entender y formular procesos de comunicación política en crisis.

Por Fernando Francia para 4Ojos

«A mayor gravedad de las crisis, es más alto el liderazgo político que debe aparecer», había anunciado Mario Riorda, experto en comunicación política. Lo dijo mucho antes de la pandemia, pero resultó una lección anticipada para lo que se vendría después.

Mario Riorda durante su exposición

La realidad costarricense en tiempos de pandemia es de una constante exposición de la comunicación política de gobierno e instituciones públicas ante la ciudadanía. Como pocas veces, la población en general, no periodistas o personas vinculadas a la gestión del Gobierno, aguarda, expectante, las conferencias de prensa transmitidas en vivo diariamente.

El actual es un escenario donde la disciplina de la comunicación política cobra importancia y ayuda a mejorar la percepción de la ciudadanía en la construcción de una imagen pública de las instituciones de gobierno.

La Universidad San Judas Tadeo tiene en su malla curricular la Maestría en Comunicación Política, única en el país, que incluye materias fundamentales para la estructuración de una coherente y efectiva comunicación en las instituciones públicas.

Para los profesores de esa maestría, Gina Sibaja y Carlos Roverssi, la comunicación política tiene un papel fundamental en tiempos de crisis por varios aspectos. Principalmente, concuerdan ambos, un proceso de comunicación estratégica puede generar credibilidad y transparencia acercando a la ciudadaníaa los gobernantes y administradores del aparato público.

Para Sibaja, doctora en ciencias políticas y profesora de Opinión Pública y Publicidad de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad San Judas Tadeo, una comunicación estratégica desde el gobierno «permite tener mayor cercanía y con grandes posibilidades de interacción directamente con las personas. Una comunicación estratégica que busque ser transparente, rendir cuentas y, sobre todo, someterse al escrutinio permanente de la ciudadanía» y agregó que»podría contribuir a generar mayor confianza o mayor legitimidad en la toma de decisiones del gobierno».

Asimismo, Sibaja reflexionó sobre la forma que adquiere esa comunicación en la crisis actual que «ha sido un trabajo más secundario y con menos uso estratégico de la comunicación en Casa Presidencial, que a veces ha fallado y se ha vuelto más protocolario que estratégico».

Mario Riorda

La especialista en comunicación política consideró que un buen uso estratégico de la materia «mejoraría muchísimo la relación gobierno-ciudadanía,ofreciendo información de calidad, utilizando las nuevas tecnologías para acercarse a la ciudadanía ymenos protocolar y más cercanaa las personas».

Especialmente, con la posibilidad de escuchar a la ciudadanía que ofrece la tecnología de big data y escucha social, tan utilizada en el marketing comercial. «Escuchando, viendo qué es lo que postean las personas, podría generar algún tipo de intercambio mucho más rico y esto, por consiguiente, generaría mejoras en la toma de decisiones», agregó Sibaja.

Por su parte Carlos Roverssi, politólogo, abogado y periodista, profesor de la Maestría en Procesos Políticos,Organización y Comunicación Políticay Relaciones con los Medios, consideró que la comunicación política desde las instituciones puede genera credibilidad.

«La ciudadanía se siente más lejos del aparato gubernamental, cree en la democracia pero no en sus instituciones. Un buen esquema de comunicación política desde las instituciones puede generar credibilidad y transparencia devolviendo a la ciudadanía confianza», argumentó Roverssi.

Justamente en momentos de crisis, como la que vive el mundo entero en la actualidad, con altos grados de incertidumbre, «el manejo de la comunicación y de los voceros pueden generar tranquilidad y esperanza, igual al revés puede generar más incertidumbre, temor y hasta generar violencia en la ciudadanía”.

Para el experimentado periodista, quien también fungió como Ministro de Comunicación, «comunicar en crisis es entender las señales que deben darse desde el Gobierno y hacia los diferentes públicos. Hacerlo mal a uno o a varios actores sociales puede generar más desconfianza y menos apoyo para las medidas a tomar», indicó.

En un reciente taller organizado por la profesora Sibaja, el especialista y renombrado académico internacional, presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electoral (ALICE) y director de la Maestría en Comunicación Política de la Escuela de Posgrados de Comunicación de la Universidad Austral, Argentina, Mario Riorda, explicó que la comunicación política, en definitiva, busca «la generación de consenso» para gobernar.

«Crisis es paréntesis de la rutina, y hay que atender prioritariamente que toda la comunicación se vuelque ahí. La comunicación no es tan solo para comunicadores. Hay un triángulo de confianza que es la competencia técnica con la necesidad comunicacional y una visión política que no se puede excluir», explicó el especialista internacional.

«En la mirada interdisciplinar que se necesita en una gestión de crisis no tan solo hace falta la expertisse propia o central de la cuestión, sino también otras perspectivas que son igual de importantes y condicionantes para el éxito de las estrategias que aquel núcleo de expertos pueda proponer», propuso Riorda.

Sibaja va más allá. La comunicación política tiene un papel incluso en la instalación de algunos temas como la xenofobia. «El gobierno no puede darse el lujo de usar la comunicación política gubernamental para tan siquiera aparecer activando la xenofobia o racismo de ningún tipo», dice y agrega que en el abordaje social de este tipo de temáticas, la comunicación gubernamental debe ser la primera en alejar ciertos conceptos o actitudes de la población.

Sibaja, además, concluyó subrayando la necesidad de cercanía de las autoridades gubernamentales y que mediante la comunicación política y las nuevas tecnologías eso es posible. «La población necesita cercanía y sentir que las autoridadespolíticas están escuchando y están haciendo cosas parauna mayoría, genuinamente buscando el bien común. Esto es posible por medio de las nuevas tecnologías y podrían innovar en este sentido», concluyó.